Potaje de castañas de Extremadura
Seguro que muchos de vosotr@s habéis tenido la suerte de conocer Extremadura.
En mí despertó el interés por descubrirla, una excelente profesora que tuve
años ha. Extremadura ha sabido de una forma excepcional a través de la
variedad de sus productos, resurgir con una nueva y magnífica cocina,
enraizada en los sabores de la tierra como el pimentón, los embutidos
extremeños incluido el jamón, su maravilloso aceite, qué decir de los potentes
quesos de la zona, o del sabor de los platos con setas recién cogidas. Bueno,
y si hablamos de las cerezas del valle del Jerte de la provincia de Cáceres,
todo un espectáculo para la vista cuando están en flor, y una explosión de
sabor por su gran contenido en azúcares.
Esta receta me la enseñó la abuela extremeña de una amiga de la infancia. La nieta no tenía mucho interés por la cocina, pero la amiguita sí, que era yo. Ella tenía toda la paciencia y el cariño del mundo, para que yo saliera con las ideas claras de la cocina. No he modificado absolutamente nada, ni en ingredientes, ni proporciones. A pesar de llevar azúcar, ella me explicó que era un potaje, y que muchos años atrás, se cocían las castañas en agua en lugar de leche. Más tarde comprendí el porqué del agua, la extrema pobreza en la que vivieron generaciones anteriores a nosotr@s. Pasados los años, aparte de la receta, me queda el recuerdo y la maravillosa amistad que mantengo en el tiempo con mi queridísima amiga.
Cuando visitas Extremadura te sorprende, es una tierra muy peculiar, marcada por aromas y sabores. La he visitado en varias ocasiones, y siempre tengo la sensación de que voy a volver para sorprenderme con algo nuevo.
Esta receta me la enseñó la abuela extremeña de una amiga de la infancia. La nieta no tenía mucho interés por la cocina, pero la amiguita sí, que era yo. Ella tenía toda la paciencia y el cariño del mundo, para que yo saliera con las ideas claras de la cocina. No he modificado absolutamente nada, ni en ingredientes, ni proporciones. A pesar de llevar azúcar, ella me explicó que era un potaje, y que muchos años atrás, se cocían las castañas en agua en lugar de leche. Más tarde comprendí el porqué del agua, la extrema pobreza en la que vivieron generaciones anteriores a nosotr@s. Pasados los años, aparte de la receta, me queda el recuerdo y la maravillosa amistad que mantengo en el tiempo con mi queridísima amiga.
Cuando visitas Extremadura te sorprende, es una tierra muy peculiar, marcada por aromas y sabores. La he visitado en varias ocasiones, y siempre tengo la sensación de que voy a volver para sorprenderme con algo nuevo.
Ingredientes.2-3 p. T. elaboración 1 h. 50 min.
700 mL leche, preferentemente entera. 1 rebanada de pan.
150 g azúcar.
1 rama de canela.
½ cdta. pimentón dulce.
1 cdta. anís en grano o matalahúva.
40 mL aove.
Sal fina yodada.
Agua mineral (opcional).
Modo de hacerlo.
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Enjuagar muy bien las castañas.
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Dejar las castañas en remojo durante 12 horas.
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Se ponen a cocer las castañas en la leche, junto con el azúcar, la canela en dos o tres trocitos, y una pizca de sal.
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Dejar a f.m. suave, sin tapar del todo, durante 1 hora aprox. Es conveniente mover de vez en cuando.
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Aprovechamos este tiempo para dorar el pan en el aceite.
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Una vez doradito el pan lo retiramos del fuego.
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Utilizamos el calor residual del aceite para pasar el pimentón y quitarle un poco de bravura.
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Retiramos un poquito de leche aromatizada, para que nos ayude a triturar en el robot el pan, la matalahúva, y el pimentón con el aceite.
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Hay que conseguir que quede una pasta consistente y uniforme.
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La leche se debe ir reduciendo lentamente, ya que la tenemos en f.m. suave.
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Se pincha la castaña para valorar que haya perdido dureza, no buscamos que esté blandita.
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Este es el momento de incorporar la pasta.
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Vamos mezclando con paciencia.
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Ya hemos conseguido que todo quede totalmente integrado.
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Tapamos de nuevo, y dejamos en el fuego hasta que reduzca y las castañas queden muy blanditas.
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Aquí es importante mover con cierta frecuencia, ya que se puede agarrar al fondo.
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Ha reducido y tenemos las castañas blanditas. Hemos llegado al momento del emplatado y el disfrute en la mesa.
Propuesta de presentación.
Llega el calor y le decimos adiós a la cuchara. Me parece que esta es una
magnífica propuesta para despedirnos de ella. Una receta de siempre que se
sale de lo habitual, renueva nuestro fondo de recetario, y hace disfrutar al
paladar.
Consejos y sugerencias.
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La primera fase de cocción de las castañas, antes de añadir la pasta, se puede reducir a 10 minutos de olla rápida. Después se continúa la elaboración de forma tradicional, fuego lento y mucho mimo.
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Para acortar el proceso de cocción de las castañas, es importante el remojo o hidratación de las mismas. Si vives en una zona donde el agua es muy dura, te propongo que utilices agua mineral, notarás el cambio.
De extremadura conozco la zona de La Vera y me encantó, ese aspecto medieval que tiene te traslada a otro época donde casi estás viviendo. De su gastronomía me gustaron las migas con pimentón y si llego a ver este potaje, no me hubiera venido sin probarlo. De castañas tengo muchas recetas, saladas y dulces, cuando llega el otoño ya las estoy comprando para utilizarlas frescas, todavía tengo la mentalidad de mi madre de consumir los productos de temporada, pero realmente sus platos están ricos en cualquier momento.
ResponderEliminarBss
Lola, en tu próxima visita a Extremadura no te pierdas el monasterio de Guadalupe. Tiene unas pinturas excepcionales que hasta hace cinco décadas no salieron a la luz, estaban cubiertas de cal. En cuanto a la gastronomía, no te pierds sus asados de carne.
EliminarLas castañas pilongas te posibilita poder hacer la receta en cualquier época del año. Anímate con esta elaboración porque te va a sorprender.
Que pases un buen día. Bstes.
Emma, las castañas pilongas le encantaban a mi madre, en Semana Santa son imprescindibles en mi cocina; aunque solo tengo publicada una receta con ellas, en mi casa se cocinaban de diferentes maneras, todas dulces, incluida una muy similar a esta pero sin el pimentón, cosa que me ha gustado y probaré, porque nunca falta en mi despensa el de La Vera.
ResponderEliminarYo llevo Extremadura en los genes, la familia de mi padre era extremeña, y mi cocina se ve muy influenciada por ello.
Visitar y descubrir Extremadura, en profundidad fue uno de los mejores viajes que he hecho en mi vida. Incluso como veo que recomiendas a Lola visitar Guadalupe, también recomendaría el alojamiento en su Hospedería del Monasterio de Guadalupe, un lugar privilegiado donde el tiempo no corre, sin duda una maravilla.
Besos
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
EliminarConcha coincidimos en nuestro gusto por los frutos secos, en particular las castañas. Yo comparto en el blog una receta de alubias con castañas, que es elaboración típica de un pueblo de la provincia de Cádiz, Casas Viejas. Concha el toque de pimentón y pan frito, hace que esta receta sea diferente a las demás.
EliminarSi no buscas moverte, visitar, hacer el típico turismo, elige el monasterio de Guadalupe. Quedarte hospedad@ en el, es el mejor remedio para desconectar, y dejar atrás el estrés que todos o la mayoría de nosot@s sufrimos o padecemos. Para programar una estancia es bueno llamar con tiempo de antelación, ya que periodicamente cierran por tema de mantenimiento. También sugeriría al visitar la ciudad de Cáceres, hospedarse o disfrutar de su buena mesa, en el hotel Atrio que está ubicado en la plaza de San Mateo, muy cerca de la Plaza Mayor, en pleno centro de la ciudad. Su propietario es Tono Pérez, un maravilloso chef.
Feliz finde. Bstes.
Hola Emma. Extremadura es una de las zonas que apenas conozco. Solo de paso, camino de Oporto y como salimos desde Madrid el trayecto era bastante largo y por premura de tiempo no nos detuvimos, cosa de la que ahora me arrepiento pero las circunstancias mandaban.
ResponderEliminarNo sé si yá tendré tiempo para verla, cosa que pongo en duda, ya que a las circunstancias de antes se han unido otras nuevas 🤣🤣, pero nunca pierdo la esperanza 🤣🤣.
Una receta muy original y que como en la mayoría de las ocasiones son producto de las cocinas de nuestras abuelas que hacían maravillas con lo poco de lo que disponían. Eso en estos tiempos es impensable. antes se aprovechaba todo, ahora se dilapida todo y así nos luce el pelo.
Una receta a tener en cuenta para cuando llegue su temporada.
Espero que te haya llegado el turno de la vacuna aunque me da la impresión de que eres muy joven para eso 🤣🤣.
No obstante mientras llega el momento cuídate.
Un abrazo.
Juan estoy segura que vas a visitar Extremadura. Es verdad que las circunstancias cambian, y a veces las cosas no salen como deseamos. Pero precisamente porque se producen cambios, nace la esperanza, así que tu harás ese viaje y me lo comentarás.
EliminarJuan llevamos unos años hablando de innovación en la cocina, se transforma la textura de los productos y parece que han inventado algo nuevo y único. Resulta que si coges un libro de recetas del s. XVIII p.ej. de la ciudad de Cádiz, alucinas. Si exploramos un poco, apenas dos siglos, la historia de nuestra cocina, no nos sorprendería tanto, lo que llevan veinte años vendiéndonos como alta cocina.
En cuanto a consumir productos de temporada, lo tenemos difícil. Con demasiada frecuencia tenemos dificultad para encontrar productos de la zona, algo que me parece injusto y lamentable.
Gracias por tus palabras con respecto a la receta.
Feliz finde. Bstes.
Aragón no es tierra de castaños, así que no tenemos esa tradición culinaria que las incorpora. Solamente disfrutamos de ellas cuando las encontramos en los supermercados y, por lo menos en mi casa, las consumimos asadas.
ResponderEliminarMe parece una receta , aunque desconocida, muy interesante. Aunque me queda la duda de su sabor, si predomina el dulzor del azúcar, el aroma de la canela o el sabor del pimentón y el pan frito. Sea como fuere, no me cabe duda que tiene que ser un plato de cocina tradicional pero de cierta antigüedad. Sin duda estará rico y digno de probar. Quizás algún día...
Bss
Pedro, a veces se dan las circunstancias de que recetas de nuestras abuelas, nos producen la sensación de algo nuevo. En la cocina cada vez se quiere simplificar más, y el esfuerzo se deja para la repostería.
EliminarAnímate a hacer esta receta de castañas, es un deleite para el paladar.
Feliz finde. Saludos.
Aún conozco poco de Extremadura, pero me gustó, habrá que volver y probar también su rica gastronomía, las cerezas del Jerte y su valle son una pasada.
ResponderEliminarMuy curioso este potaje, además de rico nos enseña a que las abuelas de antaño con ingredientes sencillos hacían maravillas en la cocina para alimentar a los suyos de la mejor manera posible.
Besos.
Ana te animo a que regreses de nuevo por tierras extremeñas, es mucho lo que ofrece y hace disfrutar a quien la visita. Y de paso acércate a Andalucía que está a pocos kilómetros y es una maravilla.
EliminarQue pases un buen día. Bstes.
Hola, Emma:
ResponderEliminarTe mandé un correo y me pasó como todos durante tu ausencia, que yo creo que no tengo el correo correcto. Espero que estés muy bien. Esta receta la desconocía por completo. Me acabas de descubrir nuevos mundos culinarios y me he quedado sin palabras.
Un beso enorme y feliz fin de semana. Cuídate mucho.
Querida Rosa:
EliminarMe pondré en contacto contigo y nos pondremos al día.
Celebro que te haya gustado la receta y haya sido un hallazgo para ti. En las recetas tradicionales tenemos una fuente inagotable de creatividad, ingenio, utilización de los recursos básicos, etc, etc.
Hasta pronto. Bstes.
Hola Emma!! Extremadura es uno de los pocos sitios de España a los que aún no he visitado, pero le tengo ganas. Mi marido sobre todo, que siempre me lo está diciendo, que tenemos que ir. Espero que pueda ser más pronto que tarde.
ResponderEliminarQué receta tan curiosa nos traes, me ha llamado mucho la atención. Me encantan las castañas, son mi fruto del otoño favorito, dentro de que me gustan todos los frutos secos, tengo predilección por las castañas. He probado algo que se elabora de forma parecida pero sin la parte del pimentón, esa pasta me ha dejado alucinada y con ganas de probar el resultado final. Tiene que estar riquísimo, gracias por compartirla con nosotros. Besitos.
Isabel, tu esposo es muy inteligente, quiere conocer Extremadura, es mucho lo que puedes descubrir de ella. Te voy a hacer una pequeña observación: geográficamente, Extremadura está pegada a Andalucía, ja ja... Sería imperdonable que no dedicaras unos días a conocer al menos una parte de ella.
EliminarPor aquí tenemos elaboraciones de castañas dulces y saladas.
Feliz finde. Bstes.
Extremadura, tierra por descubrir para mí. Este potaje tiene una pinta fantástica, receta ideal para el otoño y sus tardes cortas y frías. Me encanta ese aspecto tan meloso y cremoso ¡tengo que probarlo! ¡Besos mil!
ResponderEliminarLamentablemente Extremadura es una tierra a descubrir para muchos. Durante mucho tiempo se le ha llamado la gran desconocida, no debemos olvidar que hace apenas unos años, de Andalucía se decía lo mismo.
EliminarCelebro que te guste este potaje extremeño.
Feliz finde. Bstes.
Conozco a extremeños pero no Extremadura.
ResponderEliminarAl leer potaje pensaba que era una receta salada, pero no, es dulce y muy curiosa.
No la había visto ni oído antes.
Besos
Pepi, los extremeños lo tienen como un poteje contundente y fuera de postres. En el lugar donde estás no hace precisamente calor, por lo tanto este plato de cuchara os puede venir muy bien.
EliminarFeliz finde. Bstes.
Extraño mucho las castañas de cuando vivia en Portugal, aca no las consigues tan facil y es una lastima porque me encantan. Mas viendo este potaje que hiciste, se ve delicioso!
ResponderEliminarBesos
No sabía que durante un tiempo habías vivido en Portugal, un bonito país. lamento que no encuentres las castañas por ahí, a mi me encantan.
EliminarFeliz finde. Bstes.
De castañas? Que curioso, me llama la atención, nunca había visto este plato
ResponderEliminarbss
Siempre hay algo por descubrir, y en gastronomía no podía ser menos.
EliminarFeliz finde. un saludo.
Oooh Emma qué receta tan rica!! me encanta.
ResponderEliminarNo he probado nunca este potaje de castañas extremeño pero sé que me encantaría.
conozco Mérida y Badajoz ciudad pero poquito. Me queda en el otro extremo y cuesta arrancar un viaje hacia esta preciosa tierra. Mi asignatura pendiente.
Pues a ti te llamó mucho la curiosidad por conocer esta receta y personalmente te doy las gracias por compartirla. La haré porque me ha gustado mucho.
Disfruta del domingo y de la semana.
Sil muchas gracias por tus cariñosas y amables palabras.
EliminarCuando regreses a Extremadura, no te olvides de pasar por Andalucía.
Celebro que te haya gustado esta elaboración. El próximo otoño será el momento ideal para probarla.
Feliz finde. Bstes.
Beautiful blog
ResponderEliminarCheers to you.
EliminarPero qué rico tiene que estar este potaje de castañas, espero que me hayas guardado que salgo ahora a degustarlas 👏🏻👏🏻
ResponderEliminar¿Qué te parece si lo posponemos para el otoño? Ja ja. Está riquísimo Bela.
EliminarFeliz finde. Bstes.
He entrado para disfrutar con esta receta, apenas cocino la castaña, creo que como mucho tengo dos recetas publicadas, pero esta tuya es muy original y me la guardo. De Extremadura que te voy a contar, siempre recomiendo un viaje a tu tierra diciendo que es la gran desconocida, yo conozco la zona próxima a Badajoz, pero también he disfrutado de Monfragüe, Cáceres, Trujillo...,vives en una muy bonita región. Un beso
ResponderEliminarHola Pilar: me gusta mucho Extremadura, como también me gusta muchísimo Cataluña y otras zonas de nuestro país. Te diré que soy andaluza, y que mi tierra también es maravillosa.
EliminarTienes mucha razón, los frutos secos, y en particular la castaña, no se utilizan mucho en cocina, cuando hay muchas elaboraciones con ella. En Cádiz hay una receta maravillosa de Alubias con castañas. Por supuesto, postres y dulces hechos con ellas, todos los que quieras.
Feliz finde. Bstes.
Hola Emma, soy del Valle del Jerte, y aunque el fuerte es la cereza también hay muchos castaños, pero esta receta no la conocía, me encantan las receta antiguas, suelen ser con ingredientes baratos (de lo que había en las casa) pero muchas recetas sanas y ricas, gracias por tus recetas, besos
ResponderEliminarQué bonita tu tierra Adita, y la zona del Jerte, espectacular. A mi también me gusta descubrir recetas antiquísimas, que hoy sorprenden y huelen a innovación en la cocina.
EliminarFeliz verano. Bstes.